Aquí estamos en pleno mes de agosto y con unos mocos que no me dejan ni dormir. Lo bueno según mamá, es que no estoy decaído y no he tenido fiebre aún así ayer fuimos a hacer una visitilla al pediatra. Él nos dijo que no nos preocupemos que parece ser que los mocos son debido a una bajada de defensas probablemente a causa de los dientes, o debería corregirle a causa de los NO dientes.
El caso es que mamá se quedó un poco extrañada porque está acostumbrada a que le digan, los pediatras generalmente, que los dientes no duelen, que no dan síntomas y no molestan cuando salen. Y ahora se encuentra con uno que sí, que dice que cuando salen los dientes pueden bajar las defensas, no en todos los niños, y por eso aparecen resfriados, así que el diagnóstico ha sido resfriado por los dientes, jeje. Veremos a ver si es verdad y por fin se deciden a salir porque estoy deseando dar más de un bocado a la comida que toman mis papis y mi hermano, que ya no me voy conformando sólo con mirar, eh?
Ya os contaré si el pediatra ha acertado.
Por cierto, ayer fui con mis papis al cine de verano y a pesar de mis mocos y todo, estuve muy atento a la película de dibujos animados y me dormí ya cuando le quedaba poco, y no me quejé ni nada, es que estoy hecho un hombrecillo, como diría mamá.
Dicen que quien algo quiere algo le cuesta. Si hay que sufrir los mocos para poder atacarle a la pizza de Agustín... ¡pues no queda otra!
ResponderEliminarAnda, que con mocos y todo estás igual de simpático que siempre.