Este fin de semana, que se celebra el día de Andalucía, nuestros padres nos tenían preparadas 2 sorpresas. La primera es que papá no trabajaba el sábado por ser día de fiesta y la segunda, la más “gorda” es que NO íbamos a pasar estos dos días en casa, pues habían decidido aprovechar el tiempo tan primaveral para cambiar de aires e irnos a la playa, SI!! A LA PLAYA!!
El sábado nos levantamos temprano, y con todo preparado, nos metimos en el coche con dirección a Nerja!! Después de unas cuantas horas de camino, sin cerrar los ojos (no hubo manera de que me durmiera, ni que me callara) llegamos al hotel. Allí nos instalamos, desayunamos y nos fuimos a dar una vuelta. Papá ya tenía organizada la mañana, y como ya teníamos preparada la visita a unas cuevas, hicimos hora por los alrededores, jugando en un parque muy chulo, cuando llegó la hora nos metimos por unas escaleras que bajaba mucho y… parecía que nos había tragado la tierra!! Allí estábamos debajo de la tierra paseando, tan tranquilos, jeje, me gustó mucho aunque por algunos sitios me daba algo de miedo…
Cuando salimos de allí vino lo mejor, cuando paseando por unos callejones aparecimos en un balcón gigante frente al mar, parecía como si te fueras a caer al agua. Estaba muy chulo pero una vez que vi la playa, no había quien me contuviera, estaba deseando bajar a la arena y mojarme los pies. Así que nos bajamos a pie de playa, nos descalzamos, mamá nos remangó los pantalones y a mojarnos, aunque he de decir que mucho menos de lo que hubiéramos querido el hermano y yo, que más de una vez mamá tuvo que cogernos porque nos metíamos con ropa y todo, jeje. Después de estar por la playa, nos fuimos a comer unas pizzas y luego de postre, helado!!! (de fresa, mi favorito) mientras nos lo comíamos volvimos a la playa.
Para terminar el día fuimos a ver un barco, de un tal Chanquete, de no se qué serie que veían nuestros padres cuando ellos eran pequeños. Pero que el barco no estaba en el mar, qué va!! estaba en una plaza, al lado de un parque. Una vez que vimos el barco nos fuimos directos al hotel a jugar un rato, que aunque estemos fuera de casa, los fines de semana no se perdonan los juegos “que se enchufan” (nintendo y tablet), jeje, y luego a descansar, que todo no va a ser visitar y conocer cosas, que somos niños…
Al día siguiente cogimos dirección a Salobreña y Motril a visitar a nuestros amigos de allí, esta vez no fuimos a la playa pero lo pasamos muy bien también.
Hombre... el barco de Chanquete... ¡qué recuerdos!
ResponderEliminarVaya sitio chulo, pero mejor estará en verano, ¿no?